Lo que se esconde detrás del telón de una consciencia despierta

Este es mi relato, hoy me atrevo a compartir contigo mi verdad, mi experiencia a través del despertar y todo lo que se esconde de este proceso, es un camino de valientes de eso no me queda la menor duda, si no puedes sostener la verdad entonces sigue el camino de la ignorancia, porque una consciencia despierta requiere verdad. Aunque es duro al principio, puede convertirse en adictivo el proceso de transformación, atravesar el dolor y el miedo te lleva a un lugar de mayor fortaleza, confianza y autoconocimiento, y por mi parte he estado muy comprometida con mi proceso evolutivo.

Luego de ir rompiendo velos (porque son muchos, por ende experimentamos varios despertares), de ver con claridad el nivel de manipulación por las entidades que controlan este juego, la ira que se despertó en mí y muchos sentires más, por lo que me aparte del mundo para gestionarme y regularme. Necesitaba estar lejos de todo lo que me perturbaba para poder ganar perspectiva y acceder a mi, a mi verdad, me fui tal ermitaña a una cueva interior que por años fui cavando sin ver el final, todo en búsqueda de respuestas, en búsqueda de la verdad!

Dejé de buscar cuando comprendí que la verdad no es una, que todo es verdad depende de los ojos con que lo mires, y que mi verdad no sería la tuya. Entonces empecé a encarnar mi verdad, lo que necesitaba era recordarla.

¿Sabes lo que sucede cuando tomas el camino de la consciencia?

Ya no puedes mentirte más, aunque lo intentes, sabes que estás mintiendo y lo sientes en todo tu cuerpo.

Comprendí porque la humanidad tiene bloqueado sus dones telepáticos… Tenemos mucho que ocultar, por muchas generaciones hemos estado manteniendo mentiras. Pero como la verdad siempre sale a la luz tarde o temprano, mientras que la mentira está viva siempre que sea sostenida y lo que está pasando es que los que estamos despertando no queremos sostener esas mentiras, vemos una falsa realidad que se derrumba ante nuestros pies.

¿Sabes lo más doloroso del proceso?

Ver en todo lo que nos hemos mentido, los castillos de naipes que construimos y cualquier historia que nos contamos para sentirnos bien con aquello que hicimos.

y ¿Sabes lo más difícil de todo?

El perdón y la culpa… Primero que nada debemos aceptar las cosas como fueron, ser honestos con nosotros mismos y dejar ir lo que fue, lo que pudo ser y lo que no será, observar el grado de nuestra consciencia en el momento de los hechos y ser honestos, la decisión que tomaste te llevo a un aprendizaje del cual hoy puedes sacar provecho. La culpa es una invención de la religión como arma de control, la culpa es = un radar interno, el sentir de que algo que hice no esta bien, no me siento bien con esto, por ende no es el camino. Aprendiste a como hacer o no hacer ciertas cosas, pasa pagina, estamos aprendiendo a vivir, lo que está bien para otros no esta bien para mi, punto no hay más.

Es allí donde realmente empieza el trabajo interno, ese en el que me sumergí buscando en mis memorias todo aquello que no me había perdonado, recogiendo los escombros de toda una vida llena de ilusiones y creencias que me limitaban, me senté a ver la realidad detrás de las historias que iba contando (un guion que me había aprendido al pie de la letra) y como favorecían al rol de victima que había estado alimentando toda la vida, pude reconocerme como la actriz protagonista de mis películas (que “bravo” era digna de un premio Oscar).

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La pregunta que surgió después fue ¿si he sido una actriz, quién ha estado dirigiendo la obra todo este tiempo?

La directora de mis películas era mi sombra, aquello oculto en mi inconsciente era lo que marcaba las pautas, las reacciones y el desencadenamiento de los hechos. Los productores eran mis patrones y condicionamiento, creando escenarios donde se repetían una y otra vez en bucle sin cesar, se muestra el patrón responde el condicionamiento y así. Después de dar más vueltas que noria de feria, ya el escenario dejo de sorprenderme, llegó a ser hasta aburrido y predecible, cuando apareció el patrón esta vez, mi respuesta fue diferente, no fue el condicionamiento que se manifestó pero la consciencia, hablándole al patrón, te veo – te reconozco – te doy tu lugar, ya no me lastimas más no tienes el poder de hacerme daño, eres un hecho repetitivo en mi vida que buscaba mi atención para ser liberado y hoy te libero – me libero.

Ese día experimenté por primera vez la libertad interior, entiendo que sigo siendo la actriz en mi película de esta encarnación, pero al menos decido con que director quiero trabajar, elegí a la consciencia como directora y a la verdad como guionista, le pedí que me diera instrucciones claras y que explotara todo mi potencial, de mi parte el compromiso de dar lo mejor de mi para conseguir el éxito en esta fase de mi existencia.

Agradezco todo las experiencias vivida que hoy me dan la sabiduría de reconocer lo que me sirve y lo que no, el entendimiento que las personas que se presentan en mi camino no son más que compañeros de entrenamiento, espejos producto de mi inconsciente y que las situaciones son los escenarios donde poner en práctica todo lo aprendido. Estoy en una competencia conmigo misma, la nueva versión de mi contra la vieja versión.

Y sigo en trabajo diario y constante, cada día un paso más hacia lo que soy en esencia, un camino hacia el corazón.

Si has llegado hasta aquí, gracias por leerme. He escrito estas palabras para mi misma, si te resuena algo de lo que escribo, tal vez es porque eres esa otra versión de mi (del pasado o futuro) que se recuerda el camino de vuelta a casa. Feliz despertar.

¿Dudas o comentarios? escríbeme.