El ego no es más que una creación mental de nosotros mismos, una imagen que hemos construido y que creemos ser pero que sin embargo no somos, es todo aquello con lo que nos identificamos: “soy mi cuerpo, mi nombre, mi historia, mi profesión, mi dolor, mi herencia”, pero que no dice lo que realmente somos, en palabras puedo definir el ego como quién percibe y registra nuestra experiencia humana. Nuestro ego nos ayuda a movernos en la vida, a relacionarnos, es como un programa de supervivencia instalado en nosotros y ojo, no es que sea malo, pero nos limita cuando creemos que somos solo eso, ya que nos impide conectar con nuestra esencia.
Por supuesto, hasta el mas iluminado tiene ego, siempre que haya un cuerpo físico va a haber ego, otra cosa muy distinta es fertilizar a nuestro ego, hacer las pases con el, comprender que es quien me va a llevar a alcanzar mi objetivo en esta encarnación, quien me traslada de un lugar a otro, quien aprendió a hablar diferentes idiomas, es quien va a negociar la compra de mi casa, etc.
Fertilizar el ego no es mas que la comprensión de que somos espíritu en la materia, sin materia no podemos llevar a cabo la misión de aprendizaje que tengamos, pero sin conexión espiritual el ego vive sin propósito y su vida carece de sentido. Un ego fértil es cuando comprendemos que somos guiados por una fuente de energía (a través de la intuición por ejemplo) y el cuerpo sigue las instrucciones de ese “llamado” interno.
Creemos controlarlo todo, nuestra mente crea una idea de como van a suceder los eventos en nuestra vida, el primer día de colegio, esa conversación con el jefe o la cita de mañana con esa persona que tanto te gusta. Nuestra mente genera las conversaciones, las reacciones y respuestas, se hace a la idea del entorno y todo ¿para que?, para tener una ilusoria sensación de control, no sabe sostener la incertidumbre, si se hace a la idea de lo que puede pasar, se prepara de antemano a los eventos y va más “seguro” o preparado como lo quieras ver.
Ahora te pregunto ¿te ha pasado de tener conversaciones en tu mente con esa otra persona, que nunca suceden tal como las idealizaste? ¿has pasado noches en vela preparando el guion de todo lo que quieres decirle a esa otra persona? ¿Qué ha pasado en ti cuando las cosas no se desenvuelven como imaginaste?
Algo interesante es que nunca las cosas suceden tal y como nuestra mente propone, noches en vela, llegas al día siguiente a exponer todo tu guion y la persona responde “vale” y toda la pelicula que por horas la mente generó se fue al caño, sorprende a veces como de ligero fue todo u otras veces genera hasta frustración porque a ver, tanta producción y horas invertidas, me esperaba más que un simple vale.
Como mencionaba en mi post anterior, no tenemos el control de nada más que de nuestras acciones hacia la vida, no controlamos nuestros pensamientos, llegan a nuestra mente y listo, somos nosotros que decidimos darle conversación y perdernos en la bola de historias que se monta nuestra mente en base a las experiencias que hayamos tenido, el cerebro registra un suceso, si fue doloroso por ejemplo va a evitar a toda costa que repitamos lo mismo llenándonos con pensamientos de miedo o rechazo hacia eso que acontece, no quiere volver a experimentar lo mismo, solo que no es lo mismo, nunca lo es, puede ser una situación similar pero en otro entorno con otras personas, si te ves así en ese momento respira.
Ahora tampoco controlamos las emociones, las sentimos y no podemos evitarlo, solo podemos elegir como transitarlas, ¿dejamos que nos invadan o le damos reconocimiento y espacio?
Y tomando en cuenta que no podemos ni controlar lo que pasa en nosotros, ¿Cómo vamos a creer controlar a los demás?, puedes ver que absurdo es. Ahora te digo, si aparece la frustración es por no aceptar lo que no puedes cambiar, se escapa de tus manos y debemos soltar. ¿Cómo soltar el control? vamos a reconocer a los demás como seres independientes de mi universo, que viven una realidad distinta a la que yo vivo, por ende, en vez de imponer la realidad que se vive en mi universo interno, ¿Por qué no nos abrimos a conocer como es el universo de ese otro?
¿Quieres saber cuando apareció nuestro ego controlador? Te lo revelo todo en mi próximo blog.
Gracias por llegar hasta aquí, si te gustó la lectura compártela y si te apetece compartir conmigo tu visión o dejarme un feedback escríbeme abajo en comentarios, hasta la próxima 🙂
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